Vejer de la Frontera: un encantador viaje de ida y vuelta desde Sevilla

La región de Andalucía, en España, ya cuenta con increíbles destinos como Sevilla, Málaga y Granada; así como de excelentes itinerarios ideales para viajes en familia, con amigos o en pareja. Sin embargo, esta comunidad autónoma reúne diversas ciudades llenas de encanto e historia que, en la mayoría de las ocasiones, son pasadas de largo por el desconocimiento que se tiene de ellas. Ejemplo de ello es Vejer de la Frontera, situada en la provincia de Cádiz, a unos 160 kilómetros de la capital andaluza.

Situada en la cima de la montaña, a 200 metros del nivel del mar, la pequeña ciudad tiene una historia de sobra. Se cuenta que, desde los tiempos de la prehistoria, el lugar ya había sido poblado. Además, contó con la ocupación romana y árabe, lo que resultó en una arquitectura que mezcla estas dos culturas y, hasta el día de hoy, puede ser observada en el trazado de sus calles o en detalles como las murallas y el castillo.

Y es justamente en la arquitectura de la ciudad tiene una de sus principales atracciones: las tradicionales casitas blancas. Vejer de la Frontera es, así mismo, considerada la puerta de entrada para un itinerario por los Pueblos Blancos.

Destacando entre este mar blanco, el Castillo de Vejer, construcción árabe del siglo X, se encuentra en la zona más alta del pueblo. El lugar es una fortaleza de planta rectangular que se destaca por sus altas torres de vigilancia, de donde se puede tener una fantástica vista panorámica de Vejer de la Frontera y sus alrededores.

Vejer de la Frontera - Costa de la Luz

El castillo fue declarado monumento nacional en el año 1931 y se encuentra en el casco histórico de Vejer de la Frontera, uno de los más bonitas y mejor conservados de toda la provincia. Allí, se destacan sus calles estrechas y empinadas, con sus casas encaladas y balcones llenos de flores. Entre los diferentes monumentos que se conservan dentro de su casco histórico, se destaca también la iglesia parroquial del Divino Pastor.

La iglesia fue construida sobre los restos de una antigua mezquita musulmana. Es un templo de planta basilical con tres naves, siendo la central más alta que las laterales. Fue construida durante el siglo XIV en estilo Gótico y fue ampliada más tarde, entre los siglos XV y XVI.

Otro monumento que llama la atención de los visitantes es la imagen de la Cobijada, una mujer que cubre parte de su rostro con un manto, dejando a la vista únicamente el ojo derecho. La estatua representa una tradición cristiana del siglo XVI.

El corazón de la ciudad, la Plaza de España, reúne, así mismo los principales servicios de Vejer; aquí podrás encontrar restaurantes con lo mejor de la gastronomía local. Es perfecta para descansar y disfrutar de todo el encanto de los alrededores, como excelentes bares y hoteles.

Por último, un consejo: las calles de Vejer de la Frontera son realmente estrechas, por lo tanto, vale la pena dejar el coche aparcado y hacer un recorrido a pie por la ciudad. Con un mapa en las manos y un buen calzado, el paisaje te será tan encantador que ni siquiera te darás cuenta de las subidas y bajadas, que, en verdad, son bastantes.

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