Hospital Modernista de Barcelona

Barcelona es el tipo de ciudad que debemos conocer caminando. El estilo modernista, que se ha apoderado de la ciudad, se encuentra diseminado por casi todas las calles de la capital de Cataluña. Además de las más emblemáticas obras de Gaudí, el Hospital de la Santa Creu u Hospital Modernista, es uno de los lugares más interesantes que puedes visitar cuando hablamos de este estilo arquitectónico.

Fue en 1892, cuando el catalán Pau Gill i Serra cedió parte de su fortuna para la construcción de un hospital para la ciudad. Cuatro años antes de su muerte, dejó el dinero, pero también dejó algunas órdenes: debería ser el mejor hospital desde el punto de vista tecnológico, médico, arquitectónico y debería llevar su nombre.

Después de 18 años de construcción, el conjunto fue inaugurado en 1930 por el Rey Alfonso XIII.

El recinto de Sant Pau, obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, fue declarado en 1997 Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, debido a su belleza única. Y es que, si hay algo que este lugar no parece, es un hospital.

Su suntuosa fachada ya esconde cualquier característica fría de un hospital. Ventanas, arcos, columnas, todas debidamente trabajadas en los más mínimos detalles. Si la primera impresión es la que cuenta, el Hospital Modernista de Barcelona te conquistará antes de ingresar en él. Ya en el interior, los jardines te separarán de numerosos edificios, todos más pequeños y con una riqueza de detalles admirable.

A cualquier sitio que mires, te encontrarás rodeado de obras de arte en forma de edificios. Unos con más vidrios, otros con menos, unos con más colores, otros con menos; pero todos, auténticas obras de arte. 

La construcción, los colores exactos y los contornos, parecen, más bien, un dibujo de un artista inspirado en una obra de un arquitecto creativo y talentoso.

En la mayoría de los edificios te encontrarás con grandes ventanas, que tenían la función de circular el aire fresco y garantizar un medio ambiente más saludable para los pacientes.

Así como la luz natural, la naturaleza también es una característica muy presente en este estilo arquitectónico. Además de los jardines, repartidos por el lugar, la fauna y la flora están por todos los rincones del Hospital Modernista. Simbolizan la regeneración, curación y una música para la vida sobre la muerte.

En total son 27 los edificios, construidos de formas aisladas. Cada uno como una obra de arte y con una decoración única. De los 27 sólo 10 de ellos se encuentran abiertos a la visita.

Todos los edificios están conectados por pasajes subterráneos, uno de los primeros hospitales del mundo en idearlo, para la circulación de los pacientes y de los médicos. Y sí, podemos visitar este espacio.

Algunos de los hechos más curiosos del Hospital Modernista, es que su estructura fue diseñada para dividir a los pacientes. Hombres de un lado, mujeres del otro. Cada uno de los lados con nombres de santos y santas en cada uno de los edificios. Y aunque el espacio es muy grande, en 2009, una nueva sede del hospital fue inaugurada. Un lugar aún más moderno y más grande, que se encuentra al lado del Recinto Modernista.

Imagen del hospital modernista de Barcelona

Un lugar más que recomendable en Barcelona, si te consideras un amante del arte y la arquitectura.

No Responses

Write a response

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.